"--Te traje a esta bruja para que le devuelvas sus palabras, Coronel, y para que ella te devuelva la hombría--dijo apuntando el cañón de su fusil a la nuca de la mujer. "
(Dos Palabras, Isabel Allende)
Cuando yo leí esta parte de la historia de "Dos Palabras," inmediatamente me hizo pensar en que las mujeres tienen algo muy especial. Ellas tienen la abilidad de hacernos los hombres que hagamos todo lo que ellas quieran. Hay tantas factores que ellas tienen que nos pueden apoderar. Nos convierten en adictos con sus maneras secretas.
Pero, al final de cuentas, la cosa es que las necesitamos en un sentido mucho mas grande que la necesitad que tenemos físicamente. Sin ellas, no somos hombres. No tenemos nuestra otra contrapartida. Sin uno o el otro no hay proposito para la vida. Cuando trabajamos en unidad perfecta, no hay ninguna cosa que nos puede impedir.
Es como un Yin y Yang. Sin el otro, no hay y no será balancia. Me hizo pensar en una programa del T.V. que se llama, “Avatar: The Last Airbender.” Hay una parte en el primer “parte” o “Libro 1” cuando Aang, el Airbender, y Katara, la chica que puede mover el agua, estan en el templo de las otras personas que pueden mover el agua y ven las dos pez que se estan circulando en el agua como Yin y Yang. Cuando uno de los pez se muere, todo el mundo se cae en turbulencia por que se perdió el equilibrio.
Cuando este hombre se lo dijo eso al Colonel en la historia de Allende, él sabía los efectos de las mujeres. Él sabía que las palabras de una mujer pueden controlar a alguién aún hasta uno se convierte en adicto. Por eso, el trató de salvar al Colonel del poder de Belisa.
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