Juventud, divino tesoro,
¡ya te vas para no volver!
(Rubén Darío, Canción de Otoño en Primavera)
No puedo empezar a explicar ni pensar en cuantas referencias hay que tienen que ver con esta linea maravillosa. Inmediatamente, me hizo pensar en algo que ha sido quizas la búsqueda mas vano e imposible que ha sucedido en esta tierra. Estoy hablando de la fuente de la juventud y lo que me maravilla es que esta búsqueda sucedió no sólo una vez sino várias veces. Aparte de todos las películas que se hicieron y todas las referencias hacía una fuente de la juventud en las novelas y todo, hemos visto en la vida real una búsqueda literal de esta fuente.
¿Cuántas veces hemos visto un intento por alguien quien quiere alcanzar los efectos de la fuente de la juventud? ¿Cuántos millones de dolares son gastados cada ańo en el maquillaje en el intento que uno se va a poner más joven y más atractivo. ¿Cuántas advertencias vemos cada vez que accesamos el web que tienen que ver con algunas maneras para quitarse a uno los años. Tenemos que pensar en esta mentalidad y en porque es así en el mundo. Yo creo que la razon por la cual es así está describido por Darío en esta poema. Los años de la juventud nos brinda felicidad y gozo. Son los años en que no estamos restringido por la vejez y tenemos toda la esperanza y buenos sentimientos de un futuro brillante. Por eso, cuando uno se envejece, obviamente van a estar allí los sentimientos de remordimiento y tristeza.
Me gusta mucho la historia. Yo creo que hay mucho que podemos aprender de la historia y siempre vemos en la historia que el esperanza puede empujar a uno a hacer todo lo posible para lograr algo.
Aunque Darío esté hablando por sí mismo acerca de las cosas en su vida, yo creo que hay mucho que nosotros podemos aprender e implementar en nuestras propias vidas.

